Trabajos Para el Despertar

HISTORIA DE LA ESPADA DE SAN MIGUEL

Nunca pensé que algún día iba a relatar experiencias relativas al Mundo angélico, pues en mi mente adolescente y juvenil estas entidades nunca existieron. Pero ahora, a mi mente madura viene el refranero español, y con él, flashea uno de sus ejemplos – Torres más altas han caído -.

El primer contacto con ángeles me llegó de la mano de una terapeuta en una sesión de Reiki que me solicitó, y que he publicado en abierto desde hace muchos años. Os pongo el link del capítulo LA AMATISTA DE UN ÁNGEL.

La primera referencia de la Espada de San Miguel fue la canalización de enero de 2021 donde se nos proponían unos viajes cuánticos de intervenciones cortas a lo largo de las localizaciones que nos fueran marcando a lo largo del mapa mundi. Eran viajes de LA LÍNEA SACRA. Llegamos desde Irlanda hasta Israel. Y llegamos a ser más de 40 compañeros atlantes en dichas intervenciones. Muchos las recordarán.

Y ahora viene nuestra historia de las ESPADAS, de ser nosotros la propia espada de luz y amor.

Todo comienza por mis clases de Pilates. Este escenario de Aranjuez, nuestra  sala de pilates en Eureka, ha sido protagonista durante años de nuestros Encuentros Atlantes. El lugar es el mismo, le compartimos. Llevo haciendo esta práctica desde 2018 y con algunas mujeres, el vinculo es de amistad tras tantos años.

Dos hermanas, compañeras de pilates, que son alegría en estado puro, perdieron en verano a un hermano suyo. Eran el trío de la alegría. A él tuve ocasión de conocerle en nuestro grupo de senderismo, y convivir con él en Ucero,  el espectacular y mágico Cañón del Río Lobos. Miguel, que así le llamaré, deja el recuerdo de una persona entrañable, sencilla, de los que dejan huella, y cuya pérdida hizo que ellas pasaran de la alegría a la tristeza de un plumazo.

EXPERIENCIA TRANS. Era un jueves, 25 de septiembre de 2025, y la clase transcurría normalmente con nuestras tablas y ejercicios, pero sin la alegría que siempre envolvía nuestras clases. Yo había llegado una tanto mareada, de esos mareos que no son tales, y que tienen que ver con eclipses, llamaradas solares u otros accidentes cósmicos que mis células perciben. Pero no le dí ninguna importancia.

La clase comenzó de manera habitual, pero  hubo un momento en que aquello cambió de repente. Llegó un momento que no pude más, una energía poderosa me atrapaba y tumbaba, y dejé de escuchar los ejercicios dictados por nuestra instructora. Mi cuerpo quedó semidormido, en trance, empezando mis ojos  a digitalizar. Son movimientos similares a los del sueño, en fase REM, pero escucho en la lejanía lo que ocurre a mi alrededor. Y tras el movimiento de ojos, vino la angulación y el arqueo. Estos movimientos del cuerpo son la antesala a la materialización de alguna herramienta de luz, bajada desde otros planos.

Cuando todo el proceso terminó, y pude abrir mis ojos, pude ver a las hermanas de pie, pero para mi sorpresa, estaban acompañadas de su hermano fallecido, envuelto en luz blanca, alado, que me sonreía sin gafas. Estaba feliz entre ellas, vivo en un mundo angélico, que había llegado a nuestro plano de visita con un herramienta enorme, una espada que se sostenía en los hombros de sus hermanas y que quedaba clavada en el suelo entre ellas. Me transmitió telepáticamente que estaba bien, y que si ellas querían contacto con él rezaran al Arcángel Miguel, a cuyas huestes de luz ahora pertenecía. Fue un momento mágico para mí, aun sin saber la repercusión y la grandeza que conllevaba la llegada de la herramienta.

Cuando me incorporé  de nuevo a los ejercicios, un poco aturdida todavía, las compañeras me preguntaron si estaba bien, especialmente una profesora de biología que tenía muy cerca a mi izquierda, y que se había asustado muchísimo al verme en tal complejidad. Era su primera vez, y podría haberle recordado alguna película de terror, pobre mía. Normalicé la situación y expliqué que siempre ésto ocurre para bien y para alguna de las personas que estén conmigo en ese momento. Aclaré que al final de la clase hablaría con las personas implicadas para que recibieran el testimonio y así cerré la interrupción de la clase, por respeto a nuestra profesora.

Así lo hice cuando terminamos, sospechando las hermanas que podrían ser ellas. Intuyeron bien, pues se me acercaron ambas, y con un gesto cómplice me las llevé a una zona aledaña para hablar tranquilas las tres. Ellas vinieron encantadas y quedaron felices al saber de su hermano.

Él había venido para ellas, pero había un EXTRA, pues había traído consigo la espada para nosotros los Atlantes de esta Comunidad. La espada estuvo clavada durante todos los días que transcurrieron previos a nuestro XX Encuentro Atlante de 19 de Octubre. Unos días antes , en la semana previa, me empecé a encontrar muy mal, y los maestros me pidieron que me acostara. Había llegado el momento de recibir mi espada. La iban a instalar. Quedó instalada en mí y también el mecanismo o la dinámica que permitiría que se pudiera replicar.

En el Encuentro, 22 espadas tomaron mando y compromiso, quedando cada ESPADA con un número adjudicado. ASÍ NOS LLAMAN, ESPADAS.

LEMA MAYOR de los 22: YO SOY CONOCIMIENTO, SABIDURÍA, FUERZA Y PROTECCIÓN.

Lema1: CORTO, LIBERO Y PROTEJO

Lema2: CORTO, LIMPIO Y PROTEJO.

Actualmente somos en total 28 espadas, 22 del encuentro y 6 más que se han instalado en el proceso….Y que no acabe¡¡¡¡

Presiento con estas numeraciones dadas que en algún momento pueda haber una convocatoria celestial, que seamos convocados para alguna actuación de luz. El tiempo me dará o no la razón, pero aquí estaremos dispuestos al servicio que se nos encomiende.

GRACIAS POR ESTAR, POR SER, Y POR SERVIR, QUERIDOS ATLANTES. Y QUE ASÍ SEA.

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